Hace algunas semanas empecé a colaborar con la Escuela en su programa Avanzado de Coaching de Salud en calidad de supervisora. Como exalumna de esta misma formación y apasionada del coaching de salud, me hizo mucha ilusión que la Escuela contactara conmigo para proponérmelo.

Os cuento un poquito de mi historia: Me aventuré a cursar El Ciclo Fundamental en Coaching de Salud que ofrece la Escuela en parte por curiosidad personal y en parte por querer ayudar a las personas.

Me considero una persona saludable. Hago deporte a diario, cuido mi alimentación para tener energía, descanso suficiente y, en definitiva, tengo buenos hábitos.

Dentro de mi contexto y de lo que para mí era rutina, me producía mucha curiosidad entender porque si hoy en día tenemos tanta información acerca de los beneficios de todos estos hábitos saludables, había gente que se resistía a incorporarlos y a las que les costaba tanto cambiar. Y fueron esta curiosidad, por un lado, y las ganas de poder ayudar a las personas a cambiar de hábitos, por otro, las que me hicieron querer formarme y avanzar en mi certificación como coach de salud.

Por ello, una vez finalizado el primer curso supe que tenía que continuar mi formación y certificarme. No lo dudé y cursé el Avanzado en su siguiente edición.

Antes de hacer los cursos, no tenía ningún conocimiento previo sobre coaching. Yo estudié derecho y trabajaba en consultoría, así de lejos estaba del mundo del coaching y de la salud. Sin embargo, haber experimentado en mi misma los beneficios de cuidar de mi salud y las ganas de ayudar a los demás a hacer lo mismo, hicieron que descubriera una nueva vocación que pronto se convirtió en una nueva profesión.

Tras mi certificación dejé las leyes de lado y decidí emprender como coach de salud y bienestar. ¡Qué miedo y que acierto a partes iguales! Esta decisión solo me ha traído cosas buenas hasta la fecha y una de ellas es sin duda la de formar parte de la Escuela ahora como supervisora.

En las clases tengo la oportunidad de aprender de las facilitadoras, y de compartir con los alumnos de esta promoción sus prácticas, sus inquietudes y su crecimiento. Tengo el privilegio de ser testigo del profundo impacto que la formación tiene en las vidas de todas ellas y en la mía.

El coaching de salud no solo se está convirtiendo en una disciplina, es una herramienta poderosa para alcanzar el bienestar integral y transformar vidas de manera significativa. Eso dice la teoría y eso os aseguro que confirma la práctica.

La formación en Coaching de salud proporciona un conocimiento profundo sobre uno mismo, a la vez que enseña una metodología y facilita las herramientas y competencias necesarias para su aplicación. Esta dualidad es algo que destaco de la formación. A la vez, obtienes un conocimiento del coaching de salud en su ámbito más técnico y formal y, un conocimiento interior que proporciona descubrimiento y apertura.

Para mí, estos son los 3 aprendizajes más relevantes que la formación aporta a los alumnos que la cursan y que yo me llevo en primera persona:
  1. Crecimiento personal: Formarse como coach de salud es un viaje de autodescubrimiento. Aprendemos a identificar y superar nuestras propias barreras, y esto nos permite establecer y alcanzar metas significativas que mejoran nuestro día a día. Cada sesión es un paso más hacia nuestro “yo saludable.”
  2. Habilidades prácticas: La formación proporciona habilidades prácticas que podemos aplicar en diversas áreas de la vida. Así, aprendemos desde técnicas de comunicación efectiva hasta estrategias para establecer objetivos. El curso proporciona recursos suficientes para afrontar desafíos tanto personales como profesionales.
  3. Capacidad para ayudar a otros: Con el conocimiento y las herramientas adquiridas durante la formación, estamos preparados para guiar a otros en su propio camino hacia la salud integral y el bienestar.

Os cuento ahora los pilares que sostienen la formación en Coaching de salud ofrecida por la Escuela:

  • Metodología online: Tanto las clases online como los recursos que se reciben vía e-mail, facilitan el aprendizaje desde cualquier lugar. Supone también gran flexibilidad para equilibrar responsabilidades personales y profesionales, y hace el curso accesible a cualquier persona con independencia de su situación o de su lugar de residencia.
  • Cercanía de las facilitadoras: María y Elisa están comprometidas con el éxito de cada alumno y contribuyen de manera activa a ello. Resuelven dudas, ofrecen orientación y proporcionan el apoyo necesario en todas las etapas de la formación.
  • Clases prácticas: Las clases están diseñadas para ser esencialmente prácticas. El tiempo de las sesiones lo dedicamos principalmente a practicar las competencias del coach y las diferentes herramientas que puede usar. La manera de aprender y mejorar como coach es siendo coach desde el principio, y así se hace en la escuela.  Destaco el ambiente de confianza, respeto y solidaridad que se respira en todas las prácticas

  • Feedback continuo: A través de informes semanales, se evalúan las prácticas de las clases y así se ayuda a los alumnos a identificar sus fortalezas y áreas de mejora. Este proceso de evaluación constante permite crecer y mejorar semana a semana en el propio rol de Coach en salud y bienestar.

Si estás buscando una forma de mejorar tu vida y la de los demás, te invito a conocer el coaching de salud desde dentro y hacerlo de la mano de la Escuela. Aquí, encontrarás un espacio de aprendizaje, crecimiento y transformación personal que estoy segura de que no te va a dejar indiferente.

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Coach de Salud y Bienestar

Certificación Programa Level 1 ICF Internacional

Escuela de Coaching de Salud, SALUTIS HEALTHCARE

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