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3 creencias que te impiden conseguir lo que quieres
Septiembre es una época de puesta a punto, de cuestionar algunas creencias y probar otras, para vivir cada vez más satisfecho con uno mismo y la vida que se quiere.
Y toca recordar los propósitos que nos hicimos a inicios de año para vivir una vida congruente y saludable. Hacer ejercicio, abandonar el tabaco, reducir el estrés, solían ser objetivos que aparecían mi lista año tras año.
¿Cómo pueden continuar ahí después de tanto tiempo?
“Siempre surgen cosas mas urgentes que hacer”, es una de las razones que suelo escuchar cuando acompaño a personas que desean poner rumbo hacia su mejor versión.
La percepción de que los propósitos para cuidarse no encajan en nuestra vida, suele incitar a relegarlos constantemente al final de la lista.
Si has conseguido instaurar algún hábito nutritivo para tu vida este verano te felicito!. (Yo estoy retomando el madrugar para correr, ya que me motiva más que ir a un gimnasio y aún puedo llevar a mi perrita conmigo :)).
Si por el contrario, vuelves a tener conocidos objetivos de salud en los últimos puestos de tu lista, no te desesperes. ¡Este es un momento propicio para cambiar!.
Y antes de eso, qué te parece reflexionar: ¿Has pensado alguna vez en todo lo que llevas dentro que invisiblemente te puede estar limitando?
Nuestra cabeza está llena de prejuicios sobre nosotros mismos y los demás, que nos llevan a tener predisposiciones en todas las facetas de nuestra vida, y en la salud, también. Predisposiciones que pueden facilitarnos el no pensar más de la cuenta, pero ser muy perjudiciales, ya que nos están impidiendo avanzar de forma recurrente hacia un Mejor YO que vive su vida con otra intensidad.
Esto enlaza con las 3 creencias que apuntaba en título de este post, y que se pueden convertir en 3 errores de planteamiento muy simples, pero demasiado frecuentes en el camino de regreso a tu salud.
CREENCIA Nº 1. Abarcar mucho: «cuanto más haga mejor estaré»
En general queremos ir al gimnasio, hacer dieta estricta, empezar un curso de mindfulness, etc. pero sabemos que el que se propone hacer muchas cosas, puede terminar por no hacer ninguna.
¿Y si esta vez decidimos incorporar una cosa tras otra?.
Lo dice la sabiduría popular, “el que mucho abarca poco aprieta”. Desde el coaching creemos que la salud se configura por las pequeñas decisiones que, repetidas sistemáticamente, realizamos en nuestro día a día; escoger platos saludables, desplazarnos de un sitio a otro caminando, limitar la accesibilidad a móvil, internet, etc.
¿En que área significativa para tu vida, y tu salud te quieres enfocar en este trimestre? ¿Qué acción vas a comenzar mañana? ¿A qué hora lo realizarás?
CREENCIA Nª 2. Castigarse: «Los excesos se pagan»
Nos solemos centrar en el castigo y no en bienestar.
La semana pasada me comentaba una clienta que quería comenzar a hacer ejercicio como una especie de penitencia por todos los excesos cometidos este verano. De entrada, duele escucharlo. Y es que este enfoque suele conducir a la evitación.
Por el contrario, ¿te motivaría ser más consciente de toda la energía que generas al hacer ejercicio, al ser más positivo con los demás, al abrirte a nuevos contactos para conseguir tus metas?.
Observar la vida saludable como algo atractivo y placentero en lugar de como un castigo, puede ser un fuerte motivador para poner en práctica esas rutinas que te acercarán a conseguir lo que deseas.
CREENCIA Nº 3. Ser fiel a una imagen predefinida de uno mismo: «Yo soy así y no puedo cambiar».
Generalizar sobre como y quienes somos puede construir un muro que repele todo intento de cambio hacia el «yo saludable» que anhelamos.
Pensar en términos de quien quieres llegar a ser ayuda a cambiar creencias y actitudes, y anima a tomar esos pequeños pasos con mayor convicción. Por ejemplo, en lugar de decirte «soy muy vaga para el deporte», puedes trabajar con las afirmaciones asertivas, por ej.: “cada día soy una persona más activa que valora el tiempo que dedica a mover y ejercitar su cuerpo”.
Quizá este mes tengas nuevos objetivos para mejorar tu salud, ¿y si esta vez lo haces de manera diferente?, ¿y si te planteas cambios graduales y progresivos para que, de verdad, esta vez funcionen!?
No nos hace falta llegar de nuevo a los excesos navideños para pensar en cambiar 😉!
Encontrar a alguien que nos inspire y nos ayude a recorrer este camino puede ser VITAL.
Si quieres impulsar tu vida o la de tus clientes/pacientes a una más saludable, revisa la oferta de talleres, MentorCoach y sesiones que tendremos este año. Se está completando la 8ª edición del Experto en Coaching de Salud! ¿Te interesa realizar esta certificación?. (Puedes consultar los testimonios de otros Coaches de salud aquí)
¡Creciendo en salud!
María Becerril
Descubre qué área de tu vida puede impulsar tu salud a otro nivel
¿Qué lugar ocupa tu salud en tu estilo de vida en tus decisiones, en aquello que valoras?, ¿Cómo luchar contra el desgaste derivado de los malos hábitos, el incremento de las patologías crónicas?, ¿sobre que cosas se puede actuar?
La manera en que nos sentimos, la cantidad de energía o salud que acumulamos se traduce en vida. Por ello, el Coaching de salud es una disciplina dirigida a toda persona con inquietud por mejorar su salud y su vida.
En algún momento nos podemos sentir bloqueados o paralizados por un problema, con estrés y ansiedad ante situaciones que no sabemos como manejar. El sedentarismo, las dependencias, la falta de ánimo y un largo etcétera, nos pueden mantener enganchados a hábitos que, de una forma u otra, acaban desgastando nuestra salud.
¿Quieres aprovechar este momento para impulsar tu salud al siguiente nivel?
Bien, pues para ello ¡te propongo un juego!
Piensa en tu salud como si fuese una rueda de una bicicleta, con diferentes áreas triangulares separadas por radios: ¿Cuántos aspectos que afectan a tu salud incluirías en ella?.
Apuesto a que la alimentación, el ejercicio o el descanso aparecen en las primeras posiciones.
Hay muchas áreas y comportamientos que en tu vida diaria están afectando directa o indirectamente a tu salud. En Salutis hemos identificado 8 áreas clave que conforman nuestra rueda. Te las contamos por si quieres conocerlas:
1. Tu alimentación
- Que tu alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento, decía Hipócrates en la antigua Grecia.
Una dieta equilibrada puede mantenernos sanos mientras que una dieta pobre o desequilibrada, puede agravar los riesgos para nuestra salud y hacernos más vulnerables a virus, bacterias u otras toxinas a las que por diferentes circunstancias estamos expuestos cada día.
| ¿Cómo de equilibrada en términos generales es tu alimentación?, ¿Qué prioridad le das a la alimentación en tu vida?¿Cuántos refrescos, precocinados o envasados tomas al día con respecto a alimentación fresca y variada?¿Cuál es tu ritual de comidas? |
2. Tu descanso
- Todo género de vida, sin descansos alternativos, no es duradero. Ovidio.
Es un hecho probado que nuestros hábitos ejercen un impacto definitivo en nuestra salud. La distribución de ocupaciones diarias, ocio, trabajo, deporte, etc., impactan en nuestra vida. Uno de los hábitos que proporciona mayor equilibro y salud al cuerpo es el descanso.
Disfrutar de un buen descanso es fundamental para reponerse y recuperar la energía necesaria para afrontar el día en condiciones. Cuando el descanso no es suficiente o es incorrecto, el bienestar físico y mental se resiente. El sistema inmunitario también se resiente aumentando el riesgo de enfermedades.
Observar y modificar los estilos de vida desordenados y faltos de sueño puede proporcionarnos un impacto espectacular en nuestro peso, nuestra salud y nuestro bienestar.
¿Qué cantidad/calidad de sueño hay en tu día a día?. ¿Cómo valoras tu binomio vida laboral-vida personal?, ¿Cuantos hábitos (saludables o nocivos) obstaculizan tu descanso? |
3. El ejercicio
- La parte del cuerpo más sana, es la que más se ejercita. Séneca
El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. El deporte entendido como actividad motriz representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y psicoafectivo.
No debemos analizar nuestro cuerpo únicamente desde el punto de vista físico o biológico, sino que es bueno tomar conciencia de la repercusión que la actividad física puede tener sobre todas las funciones y dimensiones del ser humano.
¿Cuántos minutos pasas al día haciendo actividad física?, ¿Qué afición o actividad de ocio te ayuda a hacer deporte y mantenerte en forma?, ¿Cuán flexible te consideras? |
4. Tu Mente
- El cuerpo sano es producto de la mente sana. Bernard Shaw
Nuestra mente determina como tomamos decisiones y nos relacionamos con los demás. Una mente acelerada que no da tregua a su actividad, puede dar lugar a un sufrimiento (a veces inconsciente) que se puede manifestar en forma de dolores, preocupación o estrés. La memoria, la concentración, la resolución de problemas y hasta el sentido del humor, son competencias mentales que se pueden entrenar y mejorar.
Una mente tranquila y despejada nos proporciona una vida más saludable. Una mente serena nos ayuda a equilibrar nuestros deseos, ideales, sentimientos y alinearlos con nuestros valores para hacer frente a las demandas de la vida.
¿Consideras que existe un orden en las diferentes áreas de tu vida? ¿Sientes calma ante los desafíos, claridad en la toma de decisiones?, ¿Cómo manejas los momentos de tensión o agitación diaria? |
5. Tus relaciones
- Cuanto menos abres tu corazón a los demás más sufre tu corazón. Dr. Deepak Chopra
Las relaciones sociales positivas son la base del bienestar y la felicidad. La calidad de las relaciones es algo crucial que determina nuestro grado de satisfacción con la vida, nuestro estado de ánimo y nos proporciona el equilibrio que necesitamos para sentirnos bien.
Los amigos, la familia, las personas que conocemos cada día y lo que sucede en relación a nosotros, determinan la intensidad de nuestras vivencias, nuestras pasiones y nuestras acciones. Todo ello ocasiona una reacción en nuestra salud, la estimula o la deprime y afecta a nuestro grado de bienestar.
| ¿Qué sentimientos te generan tus amigos, tu familia, tus compañeros de trabajo?, ¿Qué tiempo inviertes en actividades de ocio/aficiones?, ¿Qué tipo de límites estableces en tus relaciones? |
6. Tus emociones
- Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza. (Anónimo)
Al igual que la salud física, la salud emocional es importante en todas las etapas de la vida. La identificación, expresión y autorregulación de las emociones y el reconocimiento de éstas en las relaciones con los demás, indica una buena salud emocional.
La gestión de las emociones asociadas al estrés como el miedo, la frustración, la ansiedad, etc. es clave para gozar de una salud integral y disfrutar la vida. Las personas emocionalmente sanas expresan sus sentimientos de manera asertiva y se sienten bien acerca de si mismos, además han aprendido maneras para hacerle frente al estrés y a los problemas de la vida cotidiana.
¿Cómo es tu estado anímico en general?, ¿Cómo manejas los momentos de estrés o agitación diaria?, ¿Con qué emoción te sueles identificar más?, ¿Cuál de ellas te cuesta reconocer más? |
7. El entorno
- Alejado el hombre de la naturaleza, progresivamente pierde su salud. Manuel Lezaeta
Estamos rodeados de un hábitat visible y uno invisible. Nuestro hábitat visible lo percibimos a través de los sentidos, y el hábitat invisible lo percibimos principalmente a través de las emociones.
El entorno cercano influye en nuestro equilibrio psíquico y físico. Existen síntomas físicos que pueden alertarnos de la posibilidad de estar afectado por una vivienda insana, por ejemplo.
Si ponemos atención en las sensaciones que nos ocasiona la intensidad de la luz, el ruido, los colores, los olores, los objetos, podemos advertir de que manera afecta a nuestro comportamiento y a nuestros sentimientos.
| ¿Cómo te sientes en tu entorno, tu casa, tu lugar de trabajo etc.?. ¿Estás a gusto verdaderamente en el espacio dónde resides? ¿Qué sensaciones te transmite? |
8. Tu «Yo Interior»
- Un alma triste puede acabar contigo antes que un germen. John Steinbeck
El aspecto espiritual se trata como un componente integrado junto con los componentes físicos, psicológicos y sociológicos. Aparece vinculado con el significado y el propósito de vida.
Podemos definir la espiritualidad como la capacidad de ver un propósito y un significado en nuestra vida, en algo más amplio que uno mismo. El desarrollo de esta dimensión inherente al ser humano e influye en nuestro bienestar.
La espiritualidad tiene que ver con nuestros valores que dan sentido y razón a nuestra vida, nuestros ideales que mantienen viva la motivación y las opciones que tomamos, que nos abren la puerta a lo trascendente de nuestros actos.
A la espiritualidad se llega a través de una vivencia y conexión interior. Se trata de una experiencia muy personal que puede o no ser expresada dentro de una religiosidad.
| ¿Cuál es mi propósito de vida? ¿Cómo afecta a mi estado interior? ¿Siento una conexión especial en mi interior con determinadas experiencias, lugares o vivencias? |
¡Ahora es tu turno!:
¿Qué puntuación de 0 a 10 (siendo 0, muy poco satisfecho, y 10, muy satisfecho) te darías a ti mismo en cada una de estas áreas que hemos visto que impactan en la salud?. Imprime y marca tu puntuación en el siguiente gráfico:

«Rueda de la Salud». Salutis HealthCare©
Una vez visto tu resultado y si fuesen las ruedas de tu bicicleta… ¿piensas que tendrías que sortear muchos baches en tu camino?

«Rueda de la Salud». Salutis HealthCare©
Con tu Rueda de la Salud puedes mirar la foto global de tu salud y descubrir si tu vida está equilibrada en todos sus aspectos. Una vez identificadas las áreas en conflicto, analizar cada una de ellas para ver como impulsarlas a otro nivel.
¿Qué has descubierto?. ¿Qué área te gustaría potenciar?. ¿Qué primer paso vas a dar?
Puedes compartirlo en los comentarios!
María Becerril.
Referencias bibliográficas
Libro: Maria Becerril Rodríguez. «Contágiate de salud: De cómo más de 300 citas célebres pueden acercarte a una vida más saludable». (2010) Salutis Healthcoaching. Edit/Impresión: www.Lulu.com #472272-625441
Meg A Jordan. PhD, RN, CWP. “How To Be A Health Coach: An Integrative Wellness Approach” Paperback – August 29, 2013 . Global Medicine Enterprises, Inc. San Rafael. CA.
Alegría y Coraje eran AMIGOS. Amigos de ésos con los que te sentís libre de SER como sos. De esos con los que te podés quedar horas en SILENCIO contemplando la PAZ de UN LAGO sin viento (esa imagen de espejo que refleja lo mejor del paisaje otra vez), la LUZ del amanecer. Esos con los que no necesitás más que una mirada: pura INTUICIÓN. Con los que podés percibir la IGUALDAD más allá de las diferencias.
Ambos le hacían honor a sus nombres: Alegría era optimista y Coraje, valiente y decidido. Ella era aviadora y Él, guitarrista en una banda de rock. Se conocieron caminando en uno de esos grupos de trekking de su ciudad. Andando, de repente se miraron y una señal del Más Allá o vaya a saber qué cosa los encontró conversando. No les fue muy dificil SINTONIZAR.
Al tiempo de compartir caminatas y conversaciones, ESCUCHA va, palabra viene, se propusieron habilitar otros espacios de encuentro y se invitaron cafés, luego cervezas, luego tardes de domingo. Y así terminaron compartiendo sus tiempos libres con asiduidad.
Y fue justamente en una de esas tardes de domingo que venían disfrutando a menudo, que algo diferente sucedió. Alegría comenzó a VER-SE Y A VER-LO con una ATENCION diferente. Un nuevo tramo de camino compartido se creó. Comenzaron a pensar en otro tipo de relación. Comenzaron a necesitar otro tipo de UNIÓN.
Bastó que se miraran, sobró EMPATÍA. Un beso dijo lo que muchas palabras no pudieron decir. Alegría se sintió VOLAR CON LOS OJOS CERRADOS. Para Coraje, fue como poner «el plug de su viola al amplificador…y VOLAR». Comenzó entre ellos el Capítulo del AMOR. Decidieron con el tiempo formar una FAMILIA. Y producto de ese amor, nació su hijo al que decidieron llamar ENTUSIASMO.
Entusiasmo se parece un poco a ambos. Es optimista y decidido. Es rockeramente volador. Es pura energía, como si tuviese un ENCHUFE permanente. También comparte con sus padres su libertad. La libertad que le permite estar donde se siente a gusto, atraído por las buenas vibras. Huye del bajón, del pesimismo, de la queja. Se esfuma sin que casi lo percibas. ¡Y claro que vuelve! Cuando percibe que estás con ganas de bienvenirlo.
A Entusiasmo le encanta verse reflejado en los ojos de otras personas. El sabe que cuenta con una chispa inconfundible. Le gusta habitar cuerpos permeables a su encanto. Para los que pudimos dar con él, su presencia es NÉCTAR de los néctares. Gozamos de sentir que es parte de NUESTRA RED INVISIBLE, emocional, de almas.
Yo, particularmente, lo extraño cuando no está. Con el tiempo he aprendido a encontrarlo con mayor facilidad. A veces, cuando estoy muy alienada y comienzo mi espiral de negatividad, ni percibo su distancia. No obstante, sólo basta sentarme en un sillón, parar, frenar y desconectar para CONECTARME, percibir el silencio…. Y ahí, registró que me falta, vuelvo a echarlo de menos. Entonces, como tantas veces nos perdimos y reencontramos, ya no desespero: sólo agudizo mis sentidos y me voy dejando llevar por las señales que él fue dejando selladas en mi cuerpo en cada uno de sus pasos.
Así como si tuviera un detector de metales, tengo un «detector de Entusiasmo». Voy siendo, voy haciendo, voy probando… El corazón se acelera, los ojos me brillan, la sonrisa se dibuja generosa, se despiertan mis «ganas de», las barreras pasan a ser puentes y siento que es posible avanzar, cambiar, soltar, jugar, divertirme, aprender. ¡Ahí! ¡Ahí está! Ahi lo siento nuevamente cerca de mí.
-«¿Dónde estuviste?»- le pregunté una vez
-«¿Y vos?..¿Dónde estuviste?»-me replicó
-«Acá…¿Dónde voy a estar?»-dije
-«En tantas partes donde te dejes llevar por otros pensamientos y emociones»-me contestó.
Tardé años en entenderlo. Y fue luego de comprender ese mensaje que aprendí a reencontrarlo con mayor facilidad. La clave está en CONECTAR…conectar primero conmigo y con aquellas cosas de la vida que me motivan, que le dan sentido, con algo que los japoneses llaman IKIGAI. El camino luego, es más sencillo. Y cada vez que lo reencuentro más lo valoro, más cuenta me doy de cuánto bien me hace y cuán sencilla se vuelve la vida con él. El me ayuda a ver la vida desde su esencia y desde allí, lo difícil pasa a ser un hermoso desafío.
Se me olvidó contar que Entusiasmo nunca está sólo. Trabaja en equipo. Sabe que «el todo es más que la suma de las partes». Tiene grandes compañeros de trabajo: CURIOSIDAD, CREATIVIDAD, ASOMBRO, GRATITUD lo acompañan en su tarea. Cada vez que logran un objetivo, festejan como niños y si no logran, agradecen, recalculan y comienzan a pensar alternativas.
Así es el Entusiasmo que conozco y me acompaña. Fuimos creciendo y madurando juntos. Al principio éramos como una montaña rusa. Entusiasmo se parecía más a Euforia y yo sentía su ausencia como un fracaso. Ahora su energía es pura templanza y su ausencia, sólo una señal.
Podrás estar pensando ¿Para qué me cuenta está historia? Para que no te pierdas la oportunidad de conocerlo, si todavía no lo hiciste…o reencontrarlo, si lo perdiste.
Dejarte abrazar por él, entregarte a sus encantos, a su forma de llevarte por la vida volando feliz sin alas.
Veo mucha gente anestesiada, muy enchufada y poco conectada, gente con expectativas de cambiar y poca confianza de lograrlo. Gente con miedo a soñar, a dejarse llevar por sus anhelos. Mucha gente en serie y poca gente enserio. Miedo. Estancamiento. Gente cansada, estresada, aburrida, enlatada, enferma y enfermada, empastillada.
Comencé a preguntarme qué pasaría si todos ellos se contactaran con él…cuánto cambiaría el mundo si se dejaran enamorar así. ¿Cuánto cambiaría su vida si pudieran vivirla con Entusiasmo?
Y quise probar…con esta biografía no autorizada y algo autorreferencial. Dicen que el único fracaso es no intentarlo. Veo una luz al final del camino, una puerta que se entreabre, alguien que agita sus manos. ¡Es El! ¡Vino a jugar conmigo otra vez!

Rueda de la Salud Salutis HealthCare©
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Tu alimentaciónQue tu alimento sea tu medicina, y tu medicina tu alimento, decía Hipócrates en la antigua Grecia.
Una dieta equilibrada puede mantenernos sanos mientras que una dieta pobre o desequilibrada, puede agravar los riesgos para nuestra salud y hacernos más vulnerables a virus, bacterias u otras toxinas o contaminantes a las que por diferentes circunstancias estamos expuestos cada día. ¿Cómo de equilibrada en términos generales es tu alimentación?, ¿Qué prioridad le das a la alimentación en tu vida?¿Cuántos refrescos, alimentos precocinados o envasados tomas al día con respecto a alimentación fresca y variada?¿Cuál es tu ritual de comidas? Tu descanso Es un hecho probado que nuestros hábitos ejercen un impacto definitivo en nuestra salud. La distribución de ocupaciones diarias, ocio, trabajo, deporte, etc., impactan en nuestra vida. Uno de los hábitos que proporciona mayor equilibro y salud al cuerpo es el descanso. Disfrutar de un buen descanso es fundamental para reponerse y recuperar la energía necesaria para afrontar el día a día en condiciones. Cuando el descanso no es suficiente o es incorrecto, el bienestar físico y mental se resiente. El sistema inmunitario también se resiente aumentando el riesgo de enfermedades. La intervención sobre los estilos de vida desordenados y faltos de sueño puede proporcionarnos un impacto espectacular en nuestro peso, nuestra salud y nuestro bienestar. ¿Qué cantidad/calidad de sueño hay en tu día a día?. ¿Cómo valorarías el binomio vida laboral-vida personal?, ¿Cuantos hábitos (saludables o nocivos) obstaculizan tu descanso? El ejercicio El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. El deporte entendido como actividad mótriz representa un fundamento y una condición importante, no sólo para el desarrollo físico, sino también para el desarrollo intelectual y psico-afectivo. No debemos analizarlo únicamente desde el punto de vista biológico, sino que debemos asumir la repercusión que la actividad física posee sobre todas las funciones y dimensiones del ser humano. ¿Cuántos minutos pasas al día haciendo actividad física?, ¿Qué afición o actividad de ocio te ayuda a hacer deporte y mantenerte en forma?, ¿Cómo te consideras de flexible? Tu Mente Nuestra mente determina como tomamos decisiones y nos relacionamos con los demás. Una mente acelerada, que no da tregua a su actividad puede dar lugar a un sufrimiento (a veces inconsciente) que se puede manifestar en forma de dolores, preocupación o estrés. La memoria, la concentración, la resolución de problemas y hasta el sentido del humor, son competencias mentales que se pueden entrenar y mejorar. Una mente tranquila y despejada nos proporciona una vida más saludable. Una mente serena nos ayuda a equilibrar nuestros deseos, ideales, sentimientos y alinearlos con nuestros valores para hacer frente a las demandas de la vida. ¿Consideras que existe un orden en las diferentes áreas de tu vida? ¿Sientes calma ante los desafíos, claridad en la toma de decisiones?, ¿Cómo manejas los momentos de tensión o agitación diaria? Tus relaciones Las relaciones sociales positivas son la base del bienestar y la felicidad. La calidad de las relaciones es algo crucial que determina nuestro grado de satisfacción con la vida, nuestro estado de ánimo y nos proporciona el equilibrio que necesitamos para sentirnos bien. Los amigos, la familia, las personas que conocemos cada día y lo que sucede en relación a nosotros, determinan la intensidad de nuestras vivencias, nuestras pasiones y nuestras acciones. Todo ello ocasiona una reacción en nuestra salud, la estimula o la deprime y determina nuestro grado de bienestar. ¿Qué sentimientos te generan tus amigos, familia, compañeros?, ¿Qué tiempo inviertes en actividades de ocio/aficiones?, ¿Qué tipo de límites estableces en tus relaciones? Tus emociones Al igual que la salud física, la salud emocional es importante en todas las etapas de la vida. La identificación, expresión y autorregulación de las emociones, y el reconocimiento de éstas en las relaciones con los demás, indica una buena salud emocional. La gestión de las emociones asociadas al estrés como la frustración, la ansiedad, etc. es clave para gozar de una salud integral y disfrutar la vida. Las personas emocionalmente sanas expresan sus sentimientos de manera asertiva y se sienten bien acerca de si mismos, además han aprendido maneras para hacerle frente al estrés y a los problemas de la vida cotidiana. ¿Cómo es tu estado anímico en general?, ¿Cómo manejas los momentos de estrés o agitación diaria?, ¿Con qué emoción te identificas más?, ¿Cuál de ellas te cuesta aceptar más? El entorno El entorno cercano influye en nuestro equilibrio psíquico y físico. Existen manifestaciones físicas que pueden alertarnos de la posibilidad de estar afectado por una vivienda insana, por ejemplo. Si ponemos atención en las sensaciones que nos ocasiona la intensidad de la luz, el ruido, los colores, los olores, los objetos, podemos advertir de que manera afecta a nuestro comportamiento y a nuestros sentimientos. Estamos rodeados de un hábitat visible y uno invisible. Nuestro hábitat visible lo percibimos a través de los sentidos, y el hábitat invisible lo percibimos principalmente a través de las emociones. ¿Como me siento yo en mi entorno, mi casa, mi trabajo etc.?. ¿Estoy a gusto verdaderamente en el lugar dónde resido? ¿Qué sensación me transmite? Tu «Yo Interior» La espiritualidad es la capacidad de ver un propósito y un significado en tu vida, en algo más amplio que tú mismo. El desarrollo de esta dimensión inherente al ser humano influye en nuestro bienestar. El aspecto espiritual, se trata como un componente integrado junto con los componentes físicos, psicológicos y sociológicos. Aparece vinculado con el significado y el propósito de vida. Tiene que ver con nuestros valores que dan sentido y razón a nuestra vida, nuestros ideales, que mantienen viva la motivación y las opciones fundamentales que tomamos y que nos abren la puerta a lo trascendente de nuestros actos. A la espiritualidad se llega a través de una conexión interior con un ámbito íntimo. Se trata, en el fondo, de una experiencia mucho más personal e íntima que puede o no ser expresada dentro de una religiosidad. ¿Cuál es mi propósito de vida? ¿Cómo afecta a mi estado interior? ¿Siento una conexión especial en mi interior con determinadas experiencias, situaciones, o vivencias? Ahora piensa: ¿Qué puntuación de 0 a 10 (siendo 0, muy poco satisfecho, y 10, muy satisfecho) te darías a ti mismo, en cada uno de los aspectos que impactan en tu salud?. Toma lápiz y papel y observa cual es el resultado. Con esta herramienta de Coaching de salud puedes mirar la foto global de tu salud para descubrir si tu vida está equilibrada, tomando en cuenta todos los aspectos de la misma. Una vez identificadas las áreas en conflicto, nos enfocamos en cada una de ellas para conseguir el equilibrio que buscamos. ¿Cómo han ido tus puntuaciones? ¿Qué has descubierto? ¿Que área quieres potenciar? ¿Cual es el primer paso que vas a dar? Ref. del Contagiate de salud María Becerril Rodríguez Coach de salud, PCC, ICF España Health Coach, Wellcoahes. Boston, MA.
razgo, el equilibrio vida personal/laboral, las relaciones y, más recientemente, el coaching de salud y bienestar. El cambio de perspectiva en la relación de médico – paciente, se fundamenta en un alto nivel de apoyo, orientación y estímulo para llevar a cabo cambios sin emitir juicios. El Coaching fomenta el cambio centrándose en las prioridades del paciente: sus necesidades, sus valores, su visión y sus metas, alentándole a que desarrolle su mejor potencial. A través de una esmerada valoración y cuestionario de hábitos, la fijación de objetivos y un diálogo abierto y honesto, el médico-coach ayuda a su paciente a identificar su situación actual, dónde quiere llegar y cómo hacerlo. El paciente se siente responsable ante sí mismo y ante el médico-coach. El mismo establece y cumple sus compromisos para lograr los objetivos que necesita, consiguiendo mucho más de lo que pudiese imaginar posible. En su más profunda esencia, el Coaching, permite elevar la consciencia del paciente que lo recibe y, a partir de ahí, deshacer creencias limitantes, miedos y bloqueos que a menudo hacen que la labor del profesional de la salud, vea limitada su eficacia. Una vez conseguido, el camino a la mejoría es mucho más sencillo. Las habilidades de Coaching aplicadas a la salud proporcionan una serie de beneficios al medico que lo practica como son:- Conectar mejor con el paciente para entender qué le pasa y qué puede estar ocultando debido a miedos o bloqueos
- Generar confianza en el paciente, predisponiendo su atención y logrando su colaboración e implicación para el proceso de tratamiento, rehabilitación, curación.
- Dominar herramientas y metodologías que faciliten el cambio de estilos de vida
- Aumentar sus habilidades de escucha activa, actitud, orientación y valoración de recursos propios y ajenos, optimizando la inversión de tiempo en constulta.
- Dar un nuevo enfoque a su profesión y aumentar su prestigio como profesional sanitario, de cara a sus posibles nuevos pacientes
- Incremento en energía física, mental y emocional
- Gestión del peso corporal y del estrés
- Prevención o tratamiento de riesgos para la salud o mejoría de las condiciones médicas existentes
- Mejora de la auto-imagen, la autoestima y la calidad de vida.
Preguntas y reflexiones sobre el autocuidado

“La persona que tiene salud tiene miles de deseos, la persona que no, solo tiene uno”
Hoy me hago consciente de como mi salud me ha permitido todo este tiempo llevar una vida activa, soñar con metas y realizar tareas. Del momento en que mi cuerpo me paró en seco y, casi por juventud e inercia, pude poco a poco recuperarme abriendo más tarde una etapa de búsqueda, de auto-descubrimiento y renovación.
¿A qué se debe mi estado de salud y bienestar?, ¿puedo hacer algo yo para proteger el único lugar dónde, con toda seguridad, voy a vivir durante el resto de mi vida?
Y es que la salud es una circunstancia vital que no solemos valorar hasta que nos falta. La respiración, el latido de nuestro corazón, nuestra circulación, etc., son funciones naturales de las que vamos tomando consciencia cuando nos sobreviene algún malestar o dolor.
Viene a mi mente una frase del libro de Cristóbal Pera, “El cuerpo silencioso. Ensayos mínimos sobre la Salud” , sobre lo que para este médico es sentir la salud desde el cuerpo, y dice: “Vivir en un cuerpo silencioso es saludable, un cuerpo que recibe las señales de sus órganos más profundos, necesarias para vivir, pero que no siente malestar sino bienestar”. Afirma también que “la cultura de la salud, es la cultura del cuerpo”.

No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación, y me pregunto: ¿tenemos en la actualidad una cultura de la salud?.
A mi modo de ver, como sociedad avanzamos hacía un culto al cuerpo más que hacia el cuidado del mismo. Vivimos en la era de la información, de la imagen, de seguir la corriente de lo que nos dice el influencer de turno, la televisión o los memes del móvil.
Y me vuelvo a preguntar: ¿es hacía ahí dónde yo deseo ir?, ¿es eso lo que necesito para cuidarme?, ¿deseo calmar mis síntomas o encontrar fuentes de energía que me ayuden a conocerme y aliviar mi malestar?
El hecho de vigilar nuestra salud, ir al médico, es algo que se da por supuesto, pero ¿cuánto crees que podríamos aportar desde nuestra forma de vivir a nuestro equilibrio vital?, ¿qué decisiones postergadas sabemos que nos aportarían mayor bienestar ?, ¿de qué mejor manera podemos ser y hacer prestando más atención a nuestros sentimientos y necesidades?
Se ha demostrado que alrededor de la mitad de nuestra salud viene marcada por nuestra herencia genética junto con factores ambientales, económicos y sanitarios, pero casi la otra mitad, depende de factores modificables a través de nuestro conducta, nuestros hábitos y nuestro estilo de vida.
En esta línea hoy te invito a que quieras conocer tu propio cuerpo, que tengas curiosidad por él y todo su potencial. Puedes preguntarte si verdaderamente conoces aquello que te nutre, observar como te hablas, practicar una actividad una física que se adapte a tus gustos y personalidad, y/o llenarte de ánimo con actividades que alimenten tu vida social. Todo ello va a construir una mejor salud, la que se reconoce no solo como la ausencia de síntomas o enfermedad, sino como una capacidad de tener vitalidad, estar motivado, aprender a recuperarse, tener una mentalidad positiva y vivir con satisfacción.
“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo ausencia de enfermedad o dolencia”. OMS, 1946
El Dr. Jose Carlos Bermejo, promotor de cuidados humanizados en la tercera edad, nos dice que cuidar nuestra salud es una responsabilidad de cada uno de nosotros para con nosotros mismos, para con los demás, para el entorno presente y el que construimos para el futuro.
Desde mi experiencia la salud también es fruto del desarrollo de una vida con proyectos y objetivos claros, con un propósito acorde a nuestras habilidades y nuestra particular visión de la misma. Víctor Kuppers en su libro «Vivir la vida con sentido«, nos transmite que las personas guiadas por una vocación natural, dan lugar a personas más felices y equilibradas.
Los seres humanos no somos únicamente estructura y bioquímica, además poseemos una realidad mental, unos pensamientos que tienen un impacto a nivel físico. Aunque en la atención sanitaria actual se traten las afecciones de forma separada, el ser humano funciona como un todo. Es más, se sabe que muchas enfermedades pueden ser precedidas por algún cambio brusco o conflicto vital en mayor o menor grado. Recordemos las llamadas enfermedades psicosomáticas en las que las personas tienen una tendencia a ignorar las señales de su cuerpo llegando a manifestarse con enfermedades de diversos tipos.
Llegados a este punto, te propongo un ejercicio creativo: que cierres tus ojos, y que imagines,… sólo imagina que muerdes un limón con sal!.
¿Qué efecto te produce?
Nuestros pensamientos producen efectos físicos, y, además, nuestra forma de interpretar lo que nos sucede determina nuestro estado de ánimo y, por ende, nuestros resultados.
Podemos sufrir contaminación física, ambiental o emocional y, todo ello, está directa o indirectamente relacionado con nuestra salud, contando con nuestros errores y recaídas necesarias para aprender como modificar aquello que no nos beneficia.
En nuestra sociedad del consumo se tiende a veces a la creación de un bienestar artificial o de “fin de semana”, liderado por el culto al cuerpo, los spás, el cuidado de la estética, etc. Un ocio que estimula el disfrute de la salud, pero que muchas veces no se construye sobre una base consciente que sea el fundamento de ese modo de vida.
En el proyecto de Coaching de Salud abogamos por estimular ese aprendizaje desde lo que para cada uno es «su bienestar», en función de su biología, de sus circunstancias y de su personalidad. Y en armonía con esa mirada, te sugiero estas cinco preguntas por si te animas a ir descubriendo más opciones y posibilidades en el arte de tu autocuidado:
1. ¿Qué propósito quieres darle a tu vida?: Cuando estás inspirado por un gran propósito los pensamientos rompen sus barreras, la mente y el cuerpo se alinean y se llenan de vitalidad. Si te encuentras en un tiempo de crisis, ¿qué sentido o propósito puedes darle a esta situación vital?, ¿cómo puedo tener una mentalidad más constructiva?. Una herramienta extraordinaria es cultivar la gratitud por todo lo que ya tenemos. La gratitud está relacionada con una mejor salud y longevidad. Cuanto más poso la mirada en lo bueno que tiene la vida, mejor preparado estoy para continuar y generar comportamientos, actividades y hábitos que construyan mi bienestar.
2. ¿Cómo valoras tus relaciones ?: Como seres humanos nos necesitamos mutuamente para vivir, pero también para desarrollarnos como personas individuales. La calidad de las relaciones determina nuestro grado de satisfacción, y nos proporciona el equilibrio que necesitamos para sentirnos bien. Los amigos, la familia, las personas que conocemos el día a día influyen en las acciones y decisiones que decidimos tomar. ¿Qué tal si hoy haces un esfuerzo por conectar y estar más presente con la gente que te encuentres?
3. ¿De qué manera podrías organizarte mejor? Encuentra caminos para hacer las cosas que decidas de forma que pongas claridad en las prioridades de cada día. Trabajar sin descansos, comer rápido, no tener un plan preestablecido, genera un alto estrés y no da oportunidad de recargar pilas. Este torbellino puede nublar la ilusión, la creatividad y las ganas de crecer. Generar orden, tirar lo que ya no sirve, aprovechar el espacio, modelar conductas de personas eficientes, hacer listas para sacar las preocupaciones de la cabeza, son algunas de las acciones que pueden impulsarte a la acción desde la serenidad.
4. ¿Qué nuevos retos quieres asumir?: Una reflexión sobre las fortalezas y debilidades que existen con respecto a tu cuidado actual, puede ayudarte a poner más claridad para ver el siguiente paso hacia tu mejoría. Te propongo cuestionar las creencias que tienes sobre ti y tu salud hoy, y si así lo deseas, renovar tu forma de pensar y de hacer. En mi caso, tendría que ver con retos relativos al ejercicio, la nutrición o la relajación. Recuerda que la salud se configura por las pequeñas decisiones repetidas sistemáticamente: escoger alimentos saludables, desplazarse de un sitio a otro caminando, limitar la accesibilidad a Internet, etc.
5. ¿Y si te dejas acompañar?: Los preparadores te ayudan a estudiar, los asesores financieros te ayudan a rentabilizar tu dinero, y los coaches de salud están entrenados para ayudarte a descubrir aquello necesitas para desbloquear tu crecimiento en salud de una forma multidimensional. Un coach de salud te ayuda a conocerte de verdad, dibujar una foto global de tu salud y bienestar, replantear tus rutinas y diseñar un plan personalizado que te mantendrá motivado hasta que, tus nuevos hábitos se transformen en tu nuevo estilo de vida!.
Te animo a cuidarte desde la curiosidad por tu esencia propia, desde una mirada global a tu vida y a tu salud, con los recursos que hoy tengas a tu alcance, y deseo que alguna de estas preguntas te ayude a abrir nuevas puertas para llevar tu salud al siguiente nivel!
Desde Coachingdesalud, tenemos ya preparada la siguiente edición de la Formación en Coaching de salud, dónde te invitamos a descubrir la metodología, la ciencia y las herramientas para fomentar el autocuidado.

El día que decidí ocuparme de mi salud me di cuenta de que estaba atada a demasiadas rutinas que estaban afectando a mi energía y bienestar. Lo curioso es que estos comportamientos estaban automatizados en mí, y por tanto, los hacía sin darme cuenta, sólo por costumbre.
Estudios enfocados a la investigación sobre cómo crear más salud en las personas, han definido los hábitos saludables como los comportamientos específicos de salud desde la salud, que se pueden adquirir y aprender. Y es que la salud, como proceso, implica identificación, atención, adquisición, práctica, mantenimiento, y desarrollo de esos hábitos de vida saludables.
Enlazando con estas conclusiones, hoy os quiero regalar 12 hábitos que personalmente me han ayudado a alcanzar el propósito de poner más salud en mi vida. Quizá te parezcan cosas sin importancia, pero puede que si te propones incorporar alguno de ellos en tu día a día, te traigan cambios inesperados y agradables para tu salud y bienestar.
¿Comenzamos?
1º Levantarse con más tiempo
Durante las sesiones de coaching muchas personas me comentan que se levantan con la hora pegada y salen con un café bebido de casa. Esta rutina tensiona su mente y cuerpo, generando mucho estrés. En mi experiencia, levantarte más temprano es un regalo que puedes hacerte a ti mismo durante la semana. Para ello, tomar la costumbre de acostarse 15 minutos antes y adelantar 15 minutos el despertador, otorgará un margen pequeño, pero muy necesario para comenzar el día con la seguridad de tener más tiempo y dirección sobre la propia vida.
2º Tener un plan y ceñirse a él
Por ejemplo, en mi caso antes no solía hacer deporte por la mañana porque tenía la convicción de que no me daba tiempo. Sin embargo, llegó un día que sentí que mi cuerpo me pedía más atención. Me propuse realizar una rutina de 15 minutos, sólo durante una semana, y tan sólo durante 3 días. La idea era correr entre 5 y 15 minutos progresivamente. El objetivo era tan pequeño que me pareció ridículo, y por tanto, lo realicé durante 4 días seguidos. Esto hizo que me sintiese mucho mejor al terminar la semana habiéndome ejercitado durante una hora.
3º Meditar 5 minutos antes de comenzar el día
Meditar durante unos minutos en silencio, ser consciente de la respiración, puede ayudar a reducir el estrés y ampliar tu visión positiva del día. Dedicar unos minutos al encuentro con uno mismo es un hábito sencillo que puede obrar verdaderas maravillas en tu salud.
4º Incluir algún alimento crudo en el desayuno
Tomar un puñado de frutos secos, una fruta fresca o en zumo, incrementa la resistencia a las enfermedades y mantiene a raya la oxidación de la piel. Opta por elegir pan integral con semillas y aceite de oliva para desayunar, añadiéndole algo de proteína (queso fresco, tofu, paté vegetal, etc.). Sentirás te activas durante la mañana sin pasar hambre.
5º Tomar bebida suficiente, a ser posible ¡AGUA!
Si escoges un día para apuntar todas las bebidas que consumes y compruebas el etiquetado, te sorprenderás de la cantidad de azúcar, sodio y conservantes que estás poniendo en tu cuerpo por el mero hecho de beber. ¿Qué tal si pruebas a beber un vaso de agua antes de consumir algún tipo de refresco?. Convierte el agua en tu bebida de primera elección y además comprobarás que te es de ayuda para disminuir tu peso paulatinamente.
6º Aprender a escuchar el cuerpo. Observar su ritmo y no excederse
Tómate un momento para comprobar cómo estás.. Si te sientes con buena salud, el análisis de los síntomas será más sutil. ¿Tienes tensión en el cuello? ¿dolor de espalda? ¿te duele la cabeza?
Sean síntomas incómodos derivados de una dolencia, molestias o simple curiosidad sobre como aumentar tu vitalidad, te voy a dar una buena noticia: tu cuerpo puede convertirse en tu mejor aliado. Pon atención a sus mensajes y responde adecuadamente a ellos. Aprender a cuidarse es una misión personal, que nos pide estar presente durante toda nuestra vida.
7º Organizar el entorno y deshacerse de lo inservible
Habrás escuchado alguna vez que el caos exterior es un reflejo del caos interior. Pero esta afirmación tiene su opuesto. Si comenzamos por ordenar los espacios donde descansamos, trabajamos, cocinamos, etc., cualquier tarea que comencemos resultará masa agradable y saldrá con mayor fluidez. Procura encontrar espacios luminosos e inspiradores para trabajar, comer, disfrutar. Muy pronto, advertirás como mejora tu modo de sentir y actuar.
8º Expresar lo que sentimos sin condenar al otro
¿Sueles soltar todo aquello que te pasa por la cabeza?. Si es así es probable que experimentes enfrentamientos y enfados con frecuencia. ¿Te sueles callar y pensar que lo que a ti te sucede no es relevante? Esta actitud puede hacer que reprimas demasiados estados de ánimo que es necesario expresar. Si no lo haces te verás atrapado en sentimientos de tristeza, desilusión, soledad, etc. y necesitarás “explotar” de vez en cuando, pudiendo perder el control. Después de un curso de CNV incorporé el hábito de expresar lo que me pasaba sin juzgarme, e identificar mis sentimientos y necesidades. Si tienes dificultades para comunicar lo que te sucede sin enjuiciar o condenar al otro, hay maneras de ir experimentando con cosas pequeñas del día a día.
9º Ponerse a dieta de malas noticias
La virtud de estar al día de lo que pasa a nuestro alrededor se puede transformar en el vicio de consumir sin medida programas, informativos, series, etc. sin dejar lugar al sentir y al crecimiento personal. Piensa además toda la carga de negatividad que supone el atender a todas las desgracias, previsiones y sucesos catastróficos que se comunican en el día a día. Te propongo hacer un cálculo semanal del tiempo que pasas frente a la televisión, internet, móvil, etc. y decidir qué otra actividad podías comenzar a incluir en alguno de esos ratos.
10º Dormir lo suficiente
Si tenemos el hábito de quedarnos despiertos hasta altas horas de la noche, llegar tarde a los sitios, quedarnos dormidos durante el día, etc. desajustaremos nuestros ritmos circadianos además de la liberación de las hormonas y sentiremos que el cuerpo no nos acompaña. Nuestro cuerpo necesita entre siete y ocho horas de descanso diario para estar funcional. Perder una o dos horas de sueño no puede parecer un gran problema pero, a la larga, puede ocasionar perdida de atención, cambios en nuestro estado de ánimo y problemas de salud emocional.
11º Mantenerse activo y activar la propia energía
Una vida activa ayuda a disfrutar de un mejor estado de salud. ¿Por qué? Existe una «regla de hierro» que se suele cumplir: el aburrimiento hace que te sientas bajo de ánimo y de ahí a la depresión, existe un paso. Planifica cada día una tarea para ir a pie. Yo solía llevar zapatillas de deporte para volver del trabajo caminando en mi primer trabajo. Puedes utilizar el transporte público (te obliga a moverte mas) o animarte a caminar o correr. ¿Qué ideas se te ocurren a ti?
12º Ejercitar la mente, aprender algo nuevo
A medida que cumplimos años las habilidades cognitivas como la memoria, la creatividad, la atención, etc. se van debilitando. Pero hoy en día se sabe que podemos mantener joven nuestro cerebro practicando actividades intelectuales que supongan disfrute mental. Te propongo que comiences cualquier actividad nueva, algo que te atraiga y no hagas regularmente. Se me ocurre memorizar un poema, aprender los títulos de canciones que te gustan, tocar un instrumento o aprender un nuevo idioma (¿qué tal practicarlo viajando o viendo películas en su versión original ;-)?.
María Becerril
Ref. Cortés Vázquez, Enrique B., Ramírez Guerrero, E. M. Marisela, Olvera Méndez, Juana, & Arriaga Abad, Yasmín de Jesús. (2009). El comportamiento de salud desde la salud: la salud como un proceso. Alternativas en Psicología, 14 (20), 78-88.
Lo creas o no, los malos hábitos tienen un impacto muy negativo en tu salud y en muchas ocasiones, son el detonante de otros muchos problemas (apatía, cansancio, trastornos de la alimentación, etc.). Incorporar buenos hábitos puede parecer costoso, pero es la mejor inversión que puedes hacer para poder disfrutar de tu presente y ¡gozar de una mejor salud y felicidad en tu futuro!. Si deseas un acompañamiento para incorporar nuevos hábitos, ¡puedes contar con nosotros!. Tanto presencial como online, te ofrecemos un acompañamiento único y transformador para poner toda la potencia del Coaching al servicio de tu salud. Reserva una sesión informativa en coachingdesalud@salutis.es
Hoy compartimos en el blog este post de una de los médicos participantes en la cuarta edición del Curso Experto en Coaching de Salud. Una vivencia hecha cuento donde todas las emociones y los pensamientos bailan. Una historia real donde se relata el despertar al movimiento. ¡Gracias Marina por compartirla! Hoy salí a caminar y no salí sola. Salí con varios pensamientos, con varias emociones… Creencias y Mandatos. Algunos me acompañaron durante la caminata, otros se aferraron a mis piernas al inicio y fueron cayendo al suelo y abandonando ese intento por sostenerse, y otros apenas me vieron salir, decidieron volver a casa a seguir con “más de lo mismo”. Previamente a esa “Gran Decisión” que fue para mi “SALIR”, tuve una Asamblea con aquellas emociones que me retenían en casa. La CULPA se hizo presente, apoyada por algunos Mandatos bastante ancianos, pero no tan sabios. Para ellos, parece que estar en casa es más “decente” que andar saliendo a caminar mientras todo el resto del Planeta trabaja. “¿Còmo vas a andar ostentando por ahí que tenés tiempo libre? Eso es de vacanes, darte ese lujo, por favor! A quien se le ocurre!!” y la ENVIDIA hizo una seña de asentimiento y de apoyo. Llamó a la VERGÜENZA: “Vení por el amor de Dios, trabajá un poco haciendo entrar en razón a esta chica que quiere darse el lujo de salir a “ejercitarse” cuando el resto trabaja!!”. La sensación de LIBERTAD esperaba su turno, paciente. Confiaba en mí: sabía que tarde o temprano, yo patearía el tablero, que por un momento podía dejarme confundir pero finalmente iba a darle lugar a mi objetivo. Comencé a llamar a otros pensamientos y otros se acercaron sin que los convoque. -¿Cómo puede ser que sientas que es un lujo lo que constituye una necesidad básica de salud en el ser humano? El “mantenimiento de la salud” es una necesidad fisiológica o física (así lo describe la Pirámide de Maslow, aun cuando no especifica el hecho de moverse y si, el alimentarse, habla del mantenimiento de la salud). Está descrito que el ser humano a medida que dejó de moverse, comenzó a tener mas enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, la obesidad. Vos… ¿Dormís?-me pregunté- – ¿Comés? … -¿Qué pasa si no hacés alguna de esas cosas? -Comienzo en principio a sentirme mal y puedo enfermarme, pierdo el equilibrio -me contesté. -¿Y qué pasa si no te movés? Y ahí lo tuve que pensar. Porque no es tan inmediato. Pasan a veces meses hasta que mi espalda, mi cintura y mi cansancio me recuerdan lo mal que me hace desestimar la actividad física como parte de mi vida. A su vez, me invité a recordar aquellos textos en donde dice que el ser humano es activo por naturaleza pero que la vida actual con su “confort” lo volvió sedentario. Y a las estadísticas que dicen que no moverse es tan perjudicial para la salud como comer mal o fumar . -¿Entonces…dónde está el lujo? ¿Caminar media hora un día es un lujo? ¿Qué es lo que no me estoy permitiendo? ¿Quién no me lo permite: mi “ deber ser ”? ¿Y cómo debo ser? Trabajadora, hacendosa. ¿Qué hay de malo en salir y dejar mi casa sola un rato para caminar 30 minutos? ¿Debo cuidar la casa? ¿Qué puede pasar? Tengo llave para poner cosas de valor al resguardo. ¿Qué puede pasar? ¡Nada! La casa sigue en su lugar, mis objetos siguen en el mismo lugar. MI LIBERTAD sabe que yo tengo dificultades con acercarme a ella y abrazarla. Me da culpa moverme con ella por la vida. Siento más familiar a SEGURIDAD (bajo techo)…¿Habrá algo de MIEDO por ahí? ¿Miedo a qué? Al qué dirán, a que si yo salgo, algo se “desajuste”. Creencias infundadas corren agitando sus banderas en pos de no salir de casa. Y comodidad. Lo “seguro” es lo cotidiano, lo familiar. Y lo familiar para mi, últimamente, es estar adentro “por las dudas” -¡Basta de pensar y salí ya! -me dijo un pensamiento atrevido que ya me conoce bastante. Ése también está apoyado en la DETERMINACIÓN, en la AUDACIA. Lleva la bandera del ÁNIMO, ANIMARSE, VALENTÍA. -”Ayer, tanto titubeo te hizo mal ”, me dijo. “Quedaste “regulando” y no hiciste nada con tu cuerpo. ¿Cómo te sentiste al final del dia?” -“Frustrada. Más de lo mismo” , le dije. -”¿ Entonces? …¿Vas a volver a permitir que otro día te pase lo mismo, siendo que lo estas viendo venir?… ¡Este es tu momento !”, comenzó a convencerme la Determinación. “Es ahora. Hoy. Ya”. Y ahí todo mi cuerpo coordinó una especie de “huída elegante”. -“ Vuelvo en un ratito” le dije a mi casa, a mis cosas y a mis tareas del hogar.Llevé a mi hija al jardín y “me llevé” a la plaza. -“ Vamos, arrancá ”, me dije. Puse a mi entrenadora del teléfono celular (esos programitas nuevos que te hablan y motivan y cuentan tus pasos y te dan premios por tus records personales, un lujo de la nueva tecnología) y comencé la caminata. Y comencé a pensar otras cosas diferentes, afuera de casa. Inmediatamente mis neuronas se dieron la mano y empezaron a trabajar en la creación de una nueva reflexión productiva en pos de mejorar mi estado físico. Mi entrenadora móvil me decía “ya esta por la mitad de su recorrido” “falta poco, usted puede”. Al principio un poco pesada, me cansaba dar el paso, necesité irme despojando de todos esos pensamientos pesados que estaban todavía colgados de mi cabeza, cuello, hombros, piernas y pies, de a poco los sacudí, y la libertad voló hacia mi. y comencé a sentirla, a respirarla, pude conectarme con el aire tibio dos días antes del comienzo del invierno, con el sol y el cielo despejado, con el terreno que caminaba, con la amplitud, con el verde, con la satisfacción y con el placer de caminar, con la fortuna de poder hacerlo mientras otros trabajan, me sentí orgullosa de mi, de mis decisiones. -¿Por qué me cuesta tanto ser “ésta”? -me dije- “Salir me ayuda a pensar en positivo, me mueve las ideas. Estas ideas que escribí y les estoy contando, y otras. Salir y moverme me renueva. Muevo el cuerpo y la mente avanza también al paso de mis pies. Va reclutando emociones, pensamientos, creencias y mandatos nuevos, diferentes, más conectados con la posibilidad, con la libertad. ¿Entonces…qué tengo que aprender? Que si el beneficio está afuera y está mientras mi cuerpo se mueve, tengo que focalizarme en pensar todo aquello que me ayude a ponerme en acción. El resto es puro saboteo absurdo. Acallar las voces que me anclan y me estancan y subir el volumen al máximo de las voces que me sacan de casa. Es un ejercicio mental que me conduce al ejercicio corporal y que luego me ayuda a ejercitar la mente y las emociones hacia mi bienestar. A veces, no es que no tenga voluntad: es que tengo millones de pensamientos pesados y voluminosos que ocupan mi cabeza. La “voluntad” es liviana y un poco tímida a veces. Está ahí abajo de todos ellos, esperando que la dejen salir. Mi voluntad es mi deseo, mi motivación. Y a mi deseo y mi motivación a veces los tengo que buscar. Están en un fondo tapados de pensamientos pesados y mandatos. Moverme puede también a corto plazo, no ser algo tan gratificante en el momento. Pero construye pilares para el bienestar y la salud. Yo quiero llegar a vieja con autonomía, flexibilidad, energía y salud. La actividad física es parte de mi aporte jubilatorio. La única forma de agradecérmelo en un futuro es dedicarme hoy esos minutos a ejercitar sin cuestionarlo tanto. Si “no tengo tiempo” ahora porque no lo incluyo dentro de mis prioridades, cuando mi “ahora” sea mañana, quizás no tenga tiempo de volver atrás. Marina Martino (AMar Laudaz) La hoja de ruta del Curso Experto en Coaching de Salud proporciona al profesional de salud una experiencia personal que le aporta “nuevos aliados” en su misión de curar y cuidar con la mayor excelencia a sus pacientes. La quinta edición comienza el 04 de febrero 2019. Para realizar la inscripción o pedir información escríbenos a coachingdesalud@salutis.es.Este fue el testimonio de Marina después del curso: «Hoy fue el primer lunes luego de 2 meses con el hábito de abrir la sesión de zoom. Una actividad que esperaba con ansias. Ansias de conectarme y compartir con otras mujeres una formación y una búsqueda personal. En esos dos meses aprendi herramientas muy didácticas para acompañar en el cambio de hábitos. Y también aprendi bastante de mi, me di cuenta que la empatía es un aspecto a mejorar en muchas de mis relaciones mas cercanas, descubrí una nueva forma de relacionarme a través de la CNV (comunicación no violenta), de relacionarme con otros y conmigo misma…porque al requerir que exprese lo que siento, me tengo que conectar con mis emociones y luego, con aquellas necesidades no satisfechas, a las que también tengo que atender, para luego pedir, aprender a pedir sin exigir, lo que necesito. Luego vino la Visión en Salud y la Rueda de la Salud. Previamente a hacerla pensaba que no tenia mucho que modificar. Al hacerla, conecte con mi necesidad de tener un descanso mas reparador y tiempo creativo para mi, «ocio creativo», relajarme y disfrutar, necesidad de estar mas presente en mis actividades. Cada sesión fue una clase y una sesión de coaching con compartir grupal. Y lo grupal le aporto la diversidad y la contención aun a la distancia. Me llevo herramientas, me llevo reflexiones, preguntas y también certezas sobre quien quiero ser en Salud. Como coach y como coachee. Inmensamente agradecida». Marina Martino, Médico de familia |
5 razones por las que no estás alcanzando tus objetivos de salud
Ningún viento es favorable para el que no sabe a qué puerto va, – Séneca
Estrenamos noviembre y a dos meses de terminar el año, va tocando hacer balance. ¿Cómo llevas tus objetivos de salud?, ¿sigues ya una rutina de ejercicio, notas el cambio en tu peso, has dejado de fumar…?
Si la respuesta a alguna de estas preguntas es afirmativa, ¡¡enhorabuena!!. Superar retos es sin duda la mejor forma de alimentar la motivación y automatizar los buenos hábitos de vida. Si tu respuesta es negativa, quizá te pueda interesar seguir leyendo este post.
La semana pasada, durante el Módulo 6 «Planes Eficaces de Salud» de la Formación en Coaching de Salud, hablábamos de la importancia de tener objetivos y nos preguntábamos por qué tantas personas, a estas alturas del año, se ven tan frustradas con su lista de buenos propósitos de salud.
Si, además, tienes antecedentes familiares o ya convives con una enfermedad crónica, esta preocupación por no materializar tus buenas intenciones para con tu salud, se puede acrecentar.
Durante la sesión, (en la que participaban coaches, médicos, deportistas…) se habló de que uno de los motivos principales detrás de esos fracasos con nuestro cuidado, reside en nuestra inercia, en el no pararse y el no pensar.
Deseo cambiar algo y comienzo a actuar sin pensar. Cuando hablo de pensar, me refiero a ese poder pararte a valorar qué has hecho en el pasado, qué es aquello que te ha funcionado y que no, y dibujar un plan que te ayude a obtener mejores resultados en el área que te propongas.
Pocas veces los pacientes cuando salen de la consulta lo hacen con sus objetivos de salud por escrito, habiendo realizado un plan para alcanzarlos. Por ello, en muchas ocasiones quedan aparcados tras ocupaciones, obligaciones e imprevistos diarios.
Afortunadamente, después de leer este artículo, puedes pasar a formar parte de ese porcentaje que sí los consigue :). Y un primer paso relevante es escribirlos, y en primera persona, puesto que así involucramos a nuestro subconsciente a que responda mejor a directrices que son personales, positivas y hacia adelante.
Además estos objetivos los recogeremos con un plan y una acción detrás. Para ello, bajaremos al detalle asegurándonos de que cumplan con estas características y sean:
- 1. Específicos
Un objetivo especifico tiene muchas más probabilidades de ser cumplido que un objetivo genérico. Para fijar un objetivo especifico deberemos ser lo más concretos posibles. Por ejemplo, “me pongo en forma” podría ser un objetivo genérico, mientras que “voy al gimnasio 3 días a la semana” o “soy capaz de correr 5 Km en menos de 30 minutos” son mucho más específicos.
- 2. Medibles
Para cada objetivo, establece medidas concretas para medir tu progreso. Cuando mides tu progreso puedes analizar tu evolución, tanto a nivel del calendario como en cuanto a la medida seleccionada y usar esa experiencia motivadora para alcanzar dicho objetivo.
Si tu objetivo no es medible entonces, ¿cómo sabrás si lo has alcanzado?
“Bajar de peso” es un objetivo no medible, que no te permite saber si lo estás haciendo bien; “Perderé 6 kilos en 6 meses” te da una medida más exacta de lo que quieres para este 2019.
- 3. Realistas, Alcanzables y Exigentes
¿Merece la pena perseguir imposibles? Probablemente no. Sin embargo, los objetivos deben ser ambiciosos y realistas. Elevados y alcanzables. Debe ser un objetivo que desees y que a la vez seas capaz de conseguir, o que otros hayan conseguido ya. Tú eres el único que decide cuan ambicioso quieres ser con tus objetivos, pero asegúrate que lo que te propones represente para ti un gran avance. Un objetivo exigente puede ser más fácil de alcanzar que un objetivo excesivamente débil o moderado, pues la exigencia aporta un factor motivacional clave para conseguir cumplirlo.
- 4. Relevantes
Puede parecer obvio pero tus objetivos deberán estar alineados con tus prioridades para el año. Recuerda definir aquello importante en tu vida, y alinearlo con las prioridades de tu lista o estarás garantizándote el fracaso. Quizás no es el mejor momento para comenzar a hacer un plan de ejercicio exigente, si tus energías están depositadas en un proyecto personal que requiere todo tu tiempo, pero si puedes empezar a estirarte cada mañana, salir 20 minutos a caminar o ser más saludable con tu alimentación.
| Alineando tus objetivos con tus prioridades y tendrás más probabilidades de éxito |
- 5. Temporales
Un objetivo debe de estar situado en un marco temporal. Sin este vínculo, no hay sentido de urgencia. Si quieres perder 10 kilos, ¿para cuándo quieres perderlos?, “para algún día”. Si lo vinculas a una referencia temporal (“antes del 31 de mayo”, “para la boda de mi hija”, “antes de Navidades”), estarás ayudando a que tu subconsciente empiece a trabajar para conseguirlo. Es evidente que habrá cosas que serán difícil de situar temporalmente, pero para ello desarrollaremos un plan que nos permitirá ir siguiendo la evolución de nuestros objetivos y adaptarlos según la realidad.
Este modelo de establecimiento de objetivos se llama «SMART» (acrónimo de su versión inglesa) y sirve como ayuda a la hora de redactar los nuestros de manera correcta.
Algunos ejemplos de objetivos SMART son los siguientes:
- Nutrición: Antes del 1 de Diciembre, estaré bebiendo 1 litro de agua al día durante los días de diario. Además, beberé un vaso de agua antes de cada comida.
- Ejercicio: Desde enero, saldré a caminar 3 días a la semana, 30 minutos, o bien por la mañana o pronto o al volver del trabajo.
- Descanso: Durante estos meses hasta Navidad, reservaré 30 minutos para mi mismo al día, dónde apagaré el teléfono y el ordenador. Dedicaré este tiempo a mi familia, a leer un libro o a meditar. El próximo año aumentaré el tiempo diario a 1 hora.
Empieza haciendo lo necesario, después lo posible, y de repente te encontrarás haciendo lo imposible _ San Francisco de Asís
| Fijar nuestros objetivos de manera adecuada nos permite saber cuál es nuestra meta con claridad. ¡Ya sólo falta ponerte en camino!
Si quieres andar este camino acompañado y hacer de 2023 tu año más saludable ¡contáctanos! y descubre como el Coaching de salud puede ayudarte a alcazar esas metas que tanto mejorarían tu salud y tu vida, o que ayudes a otros a conseguirlas :)) Maria Becerril Coach de salud, PCC. ICF. |






