El Modelo Transteórico del Cambio
Si estás pensando en certificarte como Coach de Salud, hay algo que necesitarás interiorizar desde el primer día:
El cambio no ocurre porque alguien “debería” cambiar, ocurre cuando la persona está preparada para hacerlo.
Uno de los errores más frecuentes en salud es asumir que porque la persona acuda voluntariamente a consulta ya está lista para cambiar. Y la realidad es que la mayoría de las veces no es así.
Aquí es donde entra en juego el modelo desarrollado por Prochaska y DiClemente conocido como Modelo Transteórico del Cambio (MTC).
Este modelo no es solo teoría de la psicología del cambio, es una hoja de ruta para saber acompañar procesos reales de transformación en salud y bientestar.
El cambio no es lineal, es un proceso por etapas:

Después de más de 25 años de investigación en el cambio de conductas como dejar de fumar, empezar a hacer ejercicio o modificar la alimentación, Prochaska y Diclemente demostraron que el cambio sigue un patrón predecible de cinco etapas. Éstas son las siguientes:
- Precontemplación: En esta etapa la persona tiene pensamientos como: “No lo haré” o “No puedo”
2. Contemplación: En esta etapa la persona comienza a valorar el cambio en su vida y piensa que “quizá podría cambiar”
3. Preparación: En esta fase la persona comienza a preparase para cambiar, dice: “Lo haré”
4. Acción: En esta etapa ha empezado a realizar cambios hacia el hábito que desea incorporar y piensa “Lo estoy haciendo”
5. Mantenimiento: Esta etapa demuestra si la persona se ha mantenido en su propósito. La reflexión suele ser: “sigo haciéndolo”
Cambiar es posible si tomas la decisión
El elemento clave es que el proceso de cambio en el ser humano es circular, no lineal. Las personas pueden avanzar pero también retroceder y esto lo observamos en nuestro día a día.
Lo que un futuro Coach de Salud debe integrar:
Como Coach en salud, la intervención que hace para acompañar al cambio en diferentes escenarios debe adaptarse a la etapa en la que está el cliente, no a la que él desearía que esté. Y este modelo del cambio también implica un cambio de mentalidad que resumiría en estos puntos clave:
- No todas las personas estarán listas para actuar
Y eso no es un problema solo es información.
- Las técnicas no son universales
Lo que funciona en acción fracasa en precontemplación.
- La presión no acelera el proceso
Presionar al contrario, puede retrasarlo.
- El cambio es más emocional que informativo
Vivimos en una sociedad sobreinformada y lo que falta para cambiar no son más claves o recomendaciones, sino mayour preparación y convicción interna.
La gran verdad
Cambiar un hábito no es cuestión de carácter, es un proceso psicológico, emocional y conductual que implica ayudar a tu cliente para que pueda:
✔ Resolver ambivalencias
✔ Identificar sus motivaciones para cambiar
✔ Construir autoeficacia para que crea en si mismo/a
✔ Anticipar obstáculos para que esté preparado/a
✔ Gestionar recaídas, normalizando el error.
Y sobre todo…
respetar el momento en el que se encuentre la persona.
Si hoy hay un hábito que quieres transformar, no te preguntes: “¿Por qué no tengo fuerza de voluntad?”
Pregúntate mejor:
- “¿En qué etapa estoy?”
- «¿Qué creo que perdería y ganaría al cambiar?»
- “¿Qué necesito hoy para avanzar un paso?”
El cambio duradero no nace de la presión. Nace de la conciencia.
Cuando la persona que acompañas experimenta ese «click», el cambio deja de vivirse como una lucha y empieza a disfrutarse como una evolución y mucha satisfacción al conseguirlo.
Más información de la próxima certificación en Coaching de Salud, aquí.
Un abrazo,
Maria Becerril,
Coach de Salud. Psicóloga de la Salud.
Directora de la Escuela de Coaching, SALUTIS HEALTHCARE






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