Si estás pensando en certificarte como Coach de Salud, hay algo que necesitarás interiorizar desde el primer día:

El cambio no ocurre porque alguien “debería” cambiar.
Ocurre cuando la persona está preparada para hacerlo.

Uno de los errores más frecuentes en los profesionales de salud y bienestar, es asumir que porque el cliente acuda voluntariamente ya está listo para actuar. Y la realidad es que muchas veces no es así.

Aquí es donde entra en juego el modelo desarrollado por Prochaska y DiClemente: el conocido como Modelo Transteórico del Cambio (MTC).

Este modelo no es solo teoría de la psicología del cambio, es una hoja de ruta para acompañar procesos reales de transformación en salud.

Precontemplación: En esta etapa la persona tiene pensamientos como: “No lo haré” o “No puedo”

Contemplación: En esta etapa la persona comienza a valorar el cambio en su vida y piensa que “quizá podría cambiar”

Preparación: En esta fase la persona comienza a preparase para cambiar, dice: “Lo haré”

Acción: En esta etapa ha empezado a realizar cambios hacia el hábito que desea incorporar y piensa “Lo estoy haciendo”

El elemento clave es que el proceso es circular, no lineal. Las personas pueden avanzar pero también retroceder.

Como Coach en salud, la intervención debe adaptarse a la etapa en la que está el cliente, no a la que tú deseas que esté. Y este modelo del cambio también implica un cambio profundo de mentalidad que resumiría en estos puntos clave:

  • No todos tus clientes estarán listos para actuar

Y eso no es un problema. Es información.

  • Las técnicas no son universales

Lo que funciona en acción fracasa en precontemplación.

  • La presión no acelera el proceso

Puede, de hecho, retrasarlo.

  • El cambio es más emocional que informativo

Vivimos en una sociedad sobreinformada y lo que falta para cambiar no son más claves, sino preparación interna.

Cambiar un hábito no es cuestión de carácter fuerte, es un proceso psicológico, emocional y conductual que implica ayudar a tu cliente para que pueda:

✔ Resolver ambivalencias
✔ Identificar sus motivaciones para cambiar
✔ Construir autoeficacia para que crea en si mismo
✔ Anticipar obstáculos para que esté preparado
✔ Gestionar recaídas, normalizando el error.

Y sobre todo…
respetar el momento en el que está la persona.


Si hoy hay un hábito que quieres transformar, no te preguntes: “¿Por qué no tengo fuerza de voluntad?” Pregúntate mejor:

  • “¿En qué etapa estoy?”
  • “¿Qué necesito ahora para avanzar un paso?”

El cambio duradero no nace de la presión. Nace de la conciencia.

Cuando la persona que acompañas experimenta ese «clic», el cambio deja de vivirse como una lucha y empieza a disfrutarse como una evolución y satisfacción al conseguirlo.

Más información de la próxima certificación en Coaching de Salud, aquí.

Creciendo y salud!

Maria Becerril,

Coach de Salud, PCC. Piscología de la Salud.

Directora de la Escuela de Coaching, SALUTIS HEALTHCARE

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