El Coaching de Salud cruza un umbral histórico hacia su reconocimiento como servicio sanitario
Margaret Moore, una de las principales impulsoras del Coaching de Salud, conocido como Health & Wellness Coaching en Estados Unidos, celebra un avance histórico: los Centers for Medicare & Medicaid Services (CMS) han propuesto que, a partir de 2027, los servicios de Coaching de Salud y Bienestar puedan ser financiados por Medicare a nivel nacional.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para transformar el sistema sanitario estadounidense, pasando de un modelo centrado en tratar la enfermedad a otro enfocado en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas mediante estilos de vida saludables.

Un paso importante, pero no el último
Aunque la propuesta supone un reconocimiento sin precedentes, Moore señalaba en Linkedin que todavía queda camino por recorrer. Los honorarios propuestos para los servicios de coaching son inferiores a los de otras intervenciones en consultas de duración similar y, además, aún no se ha consolidado plenamente el reconocimiento del Coaching de Salud como un servicio clínico o de salud, en igualdad de condiciones.
¿Por qué considera que el Coaching de Salud es un servicio clínico?
La autora argumenta que el Coaching de Salud cubre un vacío que la atención sanitaria tradicional no siempre puede abordar.
Mientras que la mayoría de los servicios clínicos se centran en diagnosticar, prescribir, informar o tratar el Coaching de Salud tiene un objetivo diferente: ayudar a que la persona desarrolle la capacidad de cuidar de sí misma y mantener cambios sostenibles en su estilo de vida.
Muchos pacientes salen de la consulta sabiendo qué deberían hacer: alimentarse mejor, hacer ejercicio, dormir más, controlar el estrés o dejar de fumar. Sin embargo, entre saber y hacer existe una brecha que, con frecuencia, queda sin acompañamiento.
Según Moore, el Coaching de Salud es precisamente la disciplina diseñada para cerrar esa brecha.
Nueve razones por las que el Coaching de Salud es un servicio basado en la evidencia (en pruebas).
Entre los argumentos que expone destacan:
- Activa la motivación, la autonomía y la responsabilidad de la persona sobre su propia salud.
- Complementa la atención clínica ayudando a transformar las recomendaciones en acciones mantenidas en el tiempo.
- Facilita cambios de comportamiento duraderos, fundamentales para prevenir y controlar enfermedades crónicas.
- Acompaña a la persona en su proceso vital, no solo en el tratamiento de la enfermedad.
- Está respaldado por numerosas investigaciones científicas que demuestran su eficacia en patologías como diabetes, obesidad e hipertensión, así como en personas mayores, soledad y optimización de la medicación.
- Favorece cambios mantenidos entre uno y cuatro años.
- Aborda a la persona de forma integral, considerando sus valores, fortalezas y propósito, además de sus indicadores clínicos o de analíticas en salud.
- Es ejercido por profesionales certificados con competencias estandarizadas y formación específica.
- Ya forma parte de importantes sistemas sanitarios y centros académicos de referencia en Estados Unidos.
Una nueva visión de la atención sanitaria
Para Moore, el verdadero cambio consiste en dejar de preguntar únicamente «¿qué puede hacer el profesional por el paciente?» para empezar a preguntarse también «¿qué puede llegar a hacer el propio paciente por su salud cuando recibe el acompañamiento adecuado?»
Esa es, según la autora, la aportación diferencial del Coaching de Salud: convertir las recomendaciones clínicas en hábitos sostenibles y en una forma de vivir más saludable.






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